| EXOBIOLOGÍA
Y CIENCIAS PLANETARIAS La búsqueda de vida en el Universo |
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![]() Red de radiotelescopios Allen del SETI
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¿Estamos solos en el Universo?Abril 28 de 2008La mayoría de los astrónomos acepta la posibilidad de la vida extraterrestre, una premisa de la cual parte la Exobiología; pero muchos se preguntan acerca de si es posible la existencia de seres extraterrestres inteligentes (ETs) capaces de preguntarse si hay otros seres inteligentes más allá de sus hábitats y de tratar de ponerse en contacto con ellos (incluidos nosotros). Un cálculo estadístico sencillo nos indica que si existiera una sóla civilización inteligente en una esfera cuyo radio fuera de 1.000 años luz alrededor del Sol, entonces deberían existir, sólamente en nuestra galaxia, al menos 1.000 civilizaciones inteligentes. Eso llevó en 1950 a que el famoso físico nuclear italiano Enrico Fermi planteara lo que desde entonces se ha conocido como la paradoja de Fermi: "Si los extraterrestres (ETs) son tan abundantes, ¿dónde están?, ¿por qué no hemos hecho contacto con ellos?". |
![]() Saturno y las lunas Titán, Enceladus, Dione, Rhea y Helene Imagen cortesía: |
La NASA extiende la misión CassiniAbril 21 de 2008La NASA acaba de aprobar una extensión por dos años de la misión Cassini. Como se recordará, ésta comenzó a orbitar a Saturno en julio de 2004, y desde entonces ha enviado cantidades de valiosa información (la cual incluye cerca de 140.000 imágenes). La extensión incluye 60 órbitas adicionales de Saturno, 26 sobrevuelos de Titán, 7 de Enceladus y uno (cada uno) de Dione, Rhea y Helene. Además se harán estudios adicionales de los anillos de Saturno y del planeta mismo (incluyendo su compleja magnetósfera). Los científicos esperan determinar si los géiseres detectados en el polo sur de Enceladus obedecen a la presencia de agua líquida (un prerrequisitos para la vida en Exobiología) bajo la corteza helada, o si se trata simplemente de un proceso de sublimación (cambio directo de un sólido a un gas). Uno de los sobrevuelos programados llevará la nave a apenas 25 km de su superficie. También se hará énfasis en Titán, un lugar con ríos, mares, lagos, nieve, nubes y lluvia (pero no de agua sino de metano y etano); y además con dunas, montañas y quizás volcanes. Se cree que ésta, la segunda luna más grande del Sistema Solar (mayor que Plutón y que Mercurio), es similar a lo que pudo haber sido nuestro planeta en sus comienzos (antes de que surgiera la vida). Adicionalmente, se espera observar la alineación del plano de los anillos de Saturno con el Sol, un raro evento que sucederá el 11 de agosto de 2009. |
![]() Niveles de CO2 desde 1957 hasta 2005.
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Dióxido de carbono: ¿cuánto más puede soportar nuestro planeta?Abril 14 de 2008Ya no hay dudas de que el cambio climático está en marcha y de que son los gases con efecto invernadero (que arrojamos en cantidades descomunales a la atmósfera todos los días) los responsables de esta situación. En un artículo remitido a la revista Science para su próxima publicación, James Hansen, director del Goddard Institute for Space Studies de la NASA, plantea que hemos alcanzado niveles críticos de uno de ellos, el dióxido de carbono (CO2). En este momento, los niveles de CO2 están llegando a 385 partes por millón (ppm), un nivel excesivo según Hansen. De hecho, el gran interrogante en este momento es si estamos a punto de alcanzar el punto crítico de no retorno, una situación donde los elevados niveles de CO2 harán que las consecuencias sean irreversibles. Si se pasa del punto crítico, eventos catastróficos como la desintegración de las masas de hielo de Groenlandia y la Antártida, la elevación del nivel de los mares y la extinción de incontables especies (¿incluida la nuestra?) serán inevitables. Si la humanidad quiere conservar el planeta en las condiciones actuales, los niveles de CO2 deben ser reducidos a valores menores de 350 ppm (los mismos que teníamos hace 20 años). La buena noticia es que aún con los niveles actuales de uso del petróleo y sus derivados, este objetivo es posible si se logra eliminar (gradualmente) el uso del llamado carbón mineral antes del año 2030, y se adoptan prácticas agrícolas y forestales más eficientes. Durante los últimos centenares de años, la deforestación ha contribuido con una emisión aproximada de 60 ppm. Por lo tanto, la reforestación podría absorber una fracción significativa de dicha cantidad (unas 50 ppm hacia el final de este siglo). También se podría "secuestrar" CO2, es decir, convertirlo en formas sólidas que no afecten a la atmósfera. Pero incluso si se superan los inmensos obstáculos políticos y económicos que supone adoptar estas medidas, los resultados no serán inmediatos. Dado que el CO2 puede permanecer en la atmósfera por mucho tiempo (100 o más años), llegar a la meta de 350 ppm podría tomarnos más de dos siglos. De hecho, hay quienes piensan que la idea no debe ser reducir las emisiones de CO2 sino eliminarlas por completo. Con esto lograríamos que el calentamiento global sea de sólo 1°C en comparación con el valor promedio para el año 2000 (y de 1.7°C para el valor existente antes de la era industrial), lo cual limitaría los daños causados a niveles más tolerables. |
![]() Estas llamaradas solares deberían estar asociadas con aumentos de las temperaturas globales, según una hipótesis que cada vez parece tener menos soporte científico.
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Calentamiento Global: El Sol no tiene la culpaAbril 04 de 2008Durante mucho tiempo los escépticos han argumentado que el calentamiento global obedece, no a las emisiones de gases con efecto invernadero (como el dióxido de carbono y el metano), sino a la acción de los rayos cósmicos, los cuales determinarían la nubosidad y la temperatura de la Tierra. También argumentan que la actividad solar afectaría la intensidad de los rayos cósmicos. Pero investigadores de la Universidad de Lancaster dicen que no han encontrado ninguna correlación entre ambas cosas durante los últimos 20 años. La hipótesis de los rayos cósmicos, desarrollada por el científico danés Henrik Svensmark (del Danish National Space Center), plantea que cuando el viento solar es débil, penetran más rayos cósmicos a la Tierra, lo cual crea más partículas cargadas, lo que a su vez resulta en la formación de más nubes, que finalmente enfrían el clima. Lo contrario también sería cierto: si la actividad solar aumenta, nuestro planeta se calienta. Por lo tanto, lo que se hizo fue investigar la correlación entre un ciclo completo de actividad solar (11 años), la intensidad de la radiación cósmica, y la nubosidad en diferentes lugares de la Tierra. Pero lo que los científicos encontraron después de 20 años de investigaciones es que la actividad solar ha estado declinando lentamente, lo cual debería haber producido una caída en las temperaturas globales, justo lo contrario de lo que ha estado sucediendo realmente con nuestro planeta. Y el Pánel Internacional sobre el Cambio Climático (The Intergovernmental Panel on Climate Change) concluyó que, desde que las temperaturas comenzaron a aumentar rápidamente en la década de los 70, la emisión de gases con efecto invernadero por actividades humanas ha sobrepasado a la variabilidad solar en una proporción de 13 a 1. Por lo tanto, no parece haber duda de que si queremos evitar que nuestro planeta se siga sobrecalentando, lo que tenemos que hacer es disminuir drásticamente nuestras emisiones de dióxido de carbono, metano y demás porquerías que arrojamos a la atmósfera. |
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