| EXOBIOLOGÍA
Y CIENCIAS PLANETARIAS La búsqueda de vida en el Universo |
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![]() Estos son los recipientes (abajo a la derecha) en los cuales se enviaron al espacio las muestras de Streptococcus pneumoniae
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Microturistas espacialesAgosto 27 de 2007Los astronautas que regresaron la semana pasada a la Tierra en el transbordador Endeavour trajeron de regreso muestras de Streptococcus pneumoniae, una bacteria que en ocasiones puede producir neumonías letales, especialmente en personas inmunosuprimidas (con defensas bajas). El objetivo de enviar estos indeseables microorganismos de "turismo" al espacio radica en el hecho de que se ha observado una disminución en la actividad inmunológica de las personas que permanecen en el espacio exterior. Además, se ha observado que otras bacterias se tornan más virulentas cuando se encuentran en condiciones de microgravedad. El experimento consistió en enviar las bacterias en recipientes refrigerados y una vez en el espacio, se dejaron a la temperatura ambiente del transbordador para que pudieran crecer. Después de 15 horas y 30 minutos, se congelaron a 95 grados centígrados bajo cero (-95 Celsius). Esto con el objetivo de detener sus procesos metabólicos y poder saber luego en Tierra qué estaba pasando en el interior de cada bacteria. Mediante la comparación con su comportamiento normal en la Tierra, será posible saber si esta bacteria representa un riesgo para las tripulaciones de los futuros vuelos espaciales a la Luna y a Marte. |
![]() Enceladus (hemisferio sur)
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¿Puede haber vida en Enceladus?Agosto 19 de 2007Un par de artículos aparecidos recientemente parecen dar una respuesta negativa a esta pregunta. La posibilidad de que haya vida en esta diminuta luna de Saturno se disparó hace un par de años, con el descubrimiento de actividad geológica en su hemisferio sur; algo que en su momento se explicó por la posible presencia de agua líquida presurizada, en cámaras ubicadas a pocos metros de la superficie, bajo la capa de hielo que recubre a Enceladus. Esto a su vez abría la posibilidad de que se pudieran formar compuestos orgánicos complejos, necesarios para la vida (tal como la conocemos en nuestro planeta). Pero una nueva hipótesis propone que dicha actividad puede ser causada por ciertos compuestos de hielo llamados clatratos, los cuales consisten en redes de hielo (de agua) que atrapan moléculas de dióxido de carbono, metano y nitrógeno. Una vez que se forman las fracturas en el hielo, probablemente por su interacción gravitacional con Saturno y Dione (fuerzas de marea), los clatratos se liberan explosivamente; convirtiéndose en un géiser gaseoso que escapa aceleradamente, arrastrando consigo partículas de hielo. El modelo es el que mejor explica hasta ahora la disposición de las fracturas observadas en la superficie de Enceladus, y no requiere de la presencia de agua (líquida); lo que arroja (literalmente hablando) un baldado de agua helada a la Exobiología, al descartar de plano la posibilidad de que en esta luna puedan existir condiciones propicias para la vida. |
![]() Mapa de Marte que muestra el lugar donde debe descender la misión Phoenix en 2008 y los sitios de descensos previos exitosos.
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Despegó la misión Phoenix a MarteAgosto 06 de 2007La misión Phoenix logró despegar exitosamente el pasado sábado 4 de agosto rumbo a Marte, donde debe descender sobre la región polar norte el 25 de mayo de 2008. Se espera que esta sea la primera misión que logre entrar en contacto con el agua de Marte (en forma de hielo). Entre sus instrumentos figura un brazo robótico para excavar el helado suelo marciano en busca de señales de vida microbiana. El nombre de la misión evoca la mítica Ave Fénix, la cual renacía de sus cenizas, en alusión al hecho de que está compuesta por partes sobrantes de dos misiones anteriores al planeta rojo; una de ellas fracasada al tratar de descender infructuosamente sobre la región polar sur (Mars Polar Lander, 1999); y la otra cancelada por razones presupuestarias (Mars Surveyor 2001 Lander). Entre los objetivos de la misión se encuentra la búsqueda de las respuestas a los siguientes interrogantes: (1) ¿puede o pudo existir vida en Marte? (2) ¿cuál es la historia del agua en el sitio de descenso? (3) ¿cómo se afecta el clima marciano por la dinámica de las zonas polares? Una de las grandes preguntas en Exobiología --¿hay vida en Marte?-- podría ser resuelta en menos de un año. |
El anillo G de Saturno
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Cassini encuentra una posible explicación para el anillo G de SaturnoAgosto 03 de 2007El origen de los anillos de Saturno ha sido un misterio. Ellos están compuestos por diminutas partículas de hielo (aunque algunas pueden llegar a ser del tamaño de una casa) y se denominan por las letras del alfabeto de acuerdo con el orden en el cual fueron descubiertos. De adentro hacia afuera son: D, C, B, A, F, G y E. Los científicos de la misión Cassini descubrieron anteriormente que el anillo E se origina de material proveniente de Enceladus (una luna de Saturno de unos 500 km de diámetro). También han encontrado que Prometeo (otra pequeña luna de Saturno) se aproxima y aleja del anillo F cada 14.7 horas, extrayendo material del mismo al alejarse. Estas partículas, sin embargo, no se alejan del anillo; sólo cambian sus posiciones orbitales oscilando hacia adelante y hacia atrás, por la acción gravitatoria de Prometeo y Pandora (razón por la cual se les conoce como lunas pastoras). Ahora, los científicos de la misma misión parecen haber encontrado una explicación para el anillo G de Saturno, el cual está formado por partículas de hielo relativamente grandes, las cuales permanecen confinadas en un arco por el campo gravitacional de Mimas (otra luna de Saturno de unos 400 km de diámetro): las partículas heladas giran alrededor de Saturno 7 veces exactamente en el mismo tiempo que Mimas da 6 vueltas. Este fenómeno se conoce como una resonancia. Las imágenes de la Cassini muestran un arco brillante dentro del anillo G de aproximadamente 250 km de ancho. Las colisiones entre las partículas pueden generar polvo que luego se esparce para ocupar el resto del anillo G. Se calcula que si se unieran todos los fragmentos de hielo, formarían una pequeña luna de unos 100 metros de diámetro. De hecho, se cree que allí existió una luna cuya destrucción dio origen al anillo G. Los hallazgos se publican en la edición de hoy de la revista Science. |
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